Hidrógeno: el coche de pila de combustible, en la rampa de despegue

No va a pasar de la noche a la mañana, pero expertos y científicos consideran que el hidrógeno es la fuente de energía del futuro. “Es un recurso indispensable para la transición a una sociedad con bajo contenido de carbono porque puede almacenar y transportar energía de fuentes renovables para suministrar electricidad a los medios de locomoción y muchas otras cosas”. Takeshi Uchiyamada, presidente de Toyota Motor Corporation y copresidente del Consejo de Hidrógeno, resume ese pensamiento.

En esa transición, la descarbonización del transporte será determinante para que el aumento de la temperatura global sea inferior a dos grados para 2050, como fijó la Cumbre del Clima de París de 2015.

Hoy día, ese transporte se basa casi en su totalidad en los combustibles fósiles, y responde de un 20% de las emisiones mundiales.El escenario descrito en París obliga a reducirlas un 40% en el periodo. Esto supondría que 80 millones de vehículos de cero emisiones y otros 80 millones de híbridos enchufables deberían poblar el mundo para 2030, en solo 12 años. Y el hidrógeno puede ser clave para ello.

De momento, su tímido despuntar sólo anuncia que en 2050 podría abastecer el 18% de la demanda de energía mundial y evitar seis gigatoneladas de emisiones de CO2. Es decir, el 20% de la reducción de emisiones programada para ese año.

Se dan, pues, ingredientes para que el automóvil de pila de combustible (FCV, por Fuel Cell Vehicle) basado en el hidrógeno se consolide después de años de expectativas.

En concreto, un coche FCV lleva una pila donde se une el hidrógeno del depósito con el oxígeno del exterior. En la reacción química se genera la electricidad que mueve el vehículo y como residuo queda agua. Entre sus ventajas, alcanza autonomías de hasta 600 kilómetros; requiere de baterías mucho más pequeñas; se reposta en apenas tres minutos y el hidrógeno se puede obtener a partir de energías renovables y se transporta y almacena con facilidad.

Apenas 375 ‘hidrogeneras’ en todo el mundo

Según las estimaciones, en el año 2030 uno de cada 12 automóviles en Corea del Sur, Alemania, Japón, California, y posiblemente en China, esté movido por hidrógeno. Para 2050, podrían suponer el 20% del total de la flota: unos 400 millones de turismos, 20 millones de camiones y unos cinco millones de autobuses, según el Consejo del Hidrógeno.

Para ello, es necesario solucionar los problemas que plantea la producción y suministro de hidrógeno; reducir el precio de los coches para elevar la demanda y, por encima de todo lo demás, crear una red de hidrogeneras para el repostaje. Su coste se ha reducido a la mitad, pero sigue siendo de un millón de dólares con dos bocas de alimentación. Hoy existen alrededor unas 375 a nivel global (seis en nuestros país), que deberían ser 1.100 en dos años y 5.300 en 2030Es decir, menos de las gasolineras de las que tiene sólo España.

Fuente El Mundo